como quitar el estres

Hola de nuevo! Hoy nos leemos en otro post, esta vez para hablarte sobre cómo quitar el estrés mental, que tanto nos está afectando y debilitando hoy en día.

Llevamos una vida demasiado ajetreada, nos imponemos hacer las cosas "para ayer", nuestra agenda está repleta de tareas que debemos terminar en el día y una imposibilidad cada vez mayor de controlar nuestras emociones, hacen que el estrés mental termine controlando nuestra vida.



1º.- ¿Qué es el estrés?.


Hoy en día, y desde hace años, siempre nos enseñan a memorizar datos, fechas, cifras, debiendo utilizar y potenciar nuestro hemisferio derecho (izquierdo si eres zurdo) para ello. Nunca se le ha dado importancia a saber manejar y controlar nuestras emociones, pero en el mundo en el que nos encontramos, donde todas las obligaciones nos desbordan, las emociones empiezan a adquirir un papel importante en nuestra vida y, aprender a manejarlas, por tanto, también.

Cuando mantenemos un estado de tensión y ansiedad prolongado en el tiempo, el resultado es sufrir de estrés mental. Es, por tanto, una alteración de origen psicológico.

La tensión se define como la acción de fuerzas contrapuestas, es decir, entre razón y sentimientos; entre el orden y la libertad, etc... La ansiedad es un estado mental que se caracteriza por una gran inquietud, una intensa excitación y una extrema inseguridad.

Como ves, estamos dentro del mundo de las emociones, ese mundo que nunca nadie nos enseñó, ni que existía, ni cómo manejarlo; de ahí la importancia de conocerlo pues nuestro ritmo de vida nos lo está pidiendo a gritos. 


2º.- ¿Por qué nos estresamos?


El estrés mental puede venir por muchos motivos: temas laborales (tanto por problemas o exceso de trabajo, como por no tenerlo); problemas familiares, con los hijos, con la pareja/marido; muerte de algún familiar; no conseguir un objetivo propuesto… provenga de donde provenga, el caso es que tiene unas características comunes y un origen común: un origen psicológico pero ¿dónde nace?

Bien, como hemos dicho más arriba, se produce por una tensión y ansiedad mantenida en el tiempo pero, ¿ansiedad por qué? Pues normalmente por "exceso de futuro". Imaginamos en nuestra mente, una y otra vez, situaciones, normalmente negativas, que todavía no se han dado (y que en el 90% no se darán nunca), normalmente bajo el pensamiento de "y si (pasa, sucede, ocurre...)". 

Cuando llevamos en este estado mental durante mucho tiempo, el resultado es que nuestra mente, al igual que un músculo ejercitado día tras día en el gimnasio, en vez de agujetas nos responde con "estrés mental".


3º.- ¿Cómo reacciona nuestro organismo cuando sufre estrés mental? El cortisol.


Cuando sufrimos estrés mental, nuestro cuerpo comienza a segregar en cantidades más altas de lo normal, una hormona llamada cortisol, para ayudarnos a afrontarlas.

El cortisol nos sitúa en un estado de alerta ante esas situaciones que el cuerpo piensa que pueden ser una amenaza. ¿Es malo por tanto? No, en cantidades “normales”, pues es lo que nos ayuda a estar alerta, concentrados, activos durante el día; no obstante si los niveles en el cuerpo no van reduciéndose durante el día, al llegar la noche y tener que dormir, puede impedir que lo hagamos, y esto ya empieza a tener consecuencias adversas para nuestra salud.

El cortisol por tanto es una respuesta de nuestro cuerpo ante una situación o pensamiento, que nos crea sentimientos de frustración, furia, nervios, nos sentimos “atacados”, sentimos que estamos ante un “peligro”, una “amenaza”… para ayudarnos a afrontarla. No debemos olvidar que se genera por pensamientos.


4º.- Problemas derivados del estrés mental.


En ocasiones, la comida actúa como un paliativo contra algo que tiene más que ver con nuestro cerebro y control de emociones que con nuestro aparato digestivo. Le estamos “poniendo una tirita” al verdadero problema, que es el estrés mental, pero no estamos “atajando el problema”, que sería controlar ese estrés mental.

Llevamos una vida demasiado ajetreada, nos imponemos hacer las cosas "para ayer", nuestra agenda está repleta de tareas que debemos terminar en el día y una imposibilidad cada vez mayor de controlar nuestras emociones, hacen que el estrés mental termine controlando nuestra vida.


(Tal vez te interese conocer tentempiés para controlar la ansiedad por comer.)




5º.- Signos que indican que sufres estrés.


Hay varios signos que indican que podemos tener niveles altos de cortisol en nuestro organismo, lo que indicaría que puedes sufrir estrés. Aquí te hablo de alguno de ellos, aunque la lista no es cerrada:


  • Mal humor
  • Estar irritados siempre, cualquier cosa nos molesta.
  • Tener sentimientos de ira continuos.
  • Encontrarnos cansados sin haber realizado esfuerzo físico.
  • Falta de apetito o gula desmesurada.


¿Conoces a alguna persona que tenga “algo” de todo esto que hemos comentado? Demasiadas, ¿verdad? Porque no nos enseñan a manejar nuestros pensamientos y emociones...

Como ves, la lista es bastante larga y los problemas asociados no son cualquier cosa… La clave por tanto, es tener niveles controlados de cortisol en nuestra sangre. Esto nos ayudará a estar mentalmente fuertes, tener claridad mental y sentirnos motivados; así como a no tener enfermedades derivadas de lo contrario.

Hay personas que confunden el estrés con la ansiedad. El estrés es un estado mental, que puede llevarte a tener ansiedad. Sin embargo la ansiedad es una emoción que no siempre se tiene por estrés. 


(Tal vez te interese leer Controlar la ansiedad por comer, comiendo)


Estoy aprendiendo cómo quitar el estrés mental con @raquelaldaveror

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6º.- Cómo quitar el estrés mental. Una solución efectiva.



La solución por tanto al estrés mental, teniendo en cuenta que se trata de un estado psicológico, estaría en controlar/cambiar nuestros pensamientos, creencias, sentimientos y emociones.

¿Pero cómo hago estooooooo????? (puedo imaginar tu cara según lo estás leyendo…. “como si fuera tan fácil”… ¿verdad que es lo que estás pensando?. Salvo que no creas nada de lo que te estoy contando, en cuyo caso te invito a que investigues sobre estudios científicos que existen a este respecto, o bien que dejes de leer aquí mismo; te va a interesar lo que voy a contarte…

Bien, pues puedo hablar del estrés desde una perspectiva propia. Hace unos años yo me encontré ante esta situación. El estrés que tenía en mi profesión anterior me empezó a pasar factura. Yo no sabía que era por estrés hasta que una amiga mía -médico- me lo dijo… Ohhh!!! En ese momento se me vino el mundo encima…: “me estaba cargando mi salud por culpa del trabajo”. AAAgggggg, "¿y ahora qué hago?".

Bueno, si una cosa he aprendido en este tiempo es que cuando uno “busca” y “pide”, el Universo provee. El problema es que no buscamos nada. Estamos tan absortos con nuestras trepidantes vidas, que no tenemos tiempo ni sabemos qué buscar (salvo dónde vamos a pasar las vacaciones si el dinero nos alcanza para ello, jajaja) y no pedimos!!! (sólo sabemos quejarnos, y mucho además, pero no pedimos!!!!).

Eso hizo que conociera a una persona que me introdujo en el mundo de la meditación… “Me-di-ta ¿qué?”- pensé… “Eso es imposible para mí. La palabra “relajación” no forma parte de mi vocabulario y será para otros pero no para mí”. Dicen que cuando el alumno está preparado, aparece el Maestro, y eso es lo que me ocurrió a mí.

Te aseguro que al principio me resultó complicado, empezando por el hecho de que “no tenía tiempo para sentarme a meditar”… ¿te suena?, jajajaj. Ha habido otros que hemos pasado por lo mismo que estás pensando tú según estás leyendo… En ese momento esta persona me dijo: “Lo que me estás diciendo es lo mismo que decirme que no paras en la gasolinera a repostar “porque no tienes tiempo””…. Guauuuuu!!! Fue una de esas frases que te dejan flasheado, pero hacen que te “caiga la ficha”. “Tienes razón”- dije; y a partir de ese momento ya no había excusas… por lo menos, para intentarlo.

Busqué MI momento para relajar mi mente, y aprendí que cuando uno quiere algo, no hay nada, absolutamente nada, que se le ponga en medio para conseguirlo!. Te confieso que fue difícil al principio, no conseguía concentrarme, mi mente iba a su aire, a otras cosas que no eran “la meditación” que estaba haciendo. Probé varias técnicas, no todas me sirvieron y, probando unas y otras, cogiendo de aquí y de allí conseguí hacerme con MI técnica… la técnica que me ha permitido ser capaz de meditar DIARIAMENTE…

No podía creer que fuera capaz, por fin, de controlar mi mente!!! Enseguida empecé a notar los efectos y me parecían asombrosos. Llevaba mi día a día mucho mejor, me sentía fantásticamente bien, notaba que me enfadaba menos, que era capaz de controlar mis emociones (sobre todo de enfado), que tenía más paciencia con mis hijos y con otras personas, que era capaz de analizar los “problemas” con mucha más tranquilidad y efectividad,  que encontraba soluciones rápidas a los mismos, que incluso a mí misma me sorprendían, que me afectaban menos (bastante menos) las cosas, y, una de las cosas que agradecí enormemente: empecé a dormir muchíiiiiisimo mejor, mi sueño era mucho más reparador… GUAUUUUU, no daba crédito… El esfuerzo había merecido la pena…


Y si has llegado hasta aquí y quieres que te enseñe mi método y te guíe en él para que tú también seas capaz de conseguir lo que yo conseguí y obtener, como poco, los mismos beneficios que obtuve yo, pincha aquí, tengo algo que te puede interesar 😉 

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Nos seguimos leyendo en otro post, y si te ha gustado, te estaría enormemente agradecida si lo compartieras en tus redes sociales. Gracias 😉

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